La boda de Eva y Rafa en Hacienda Villanueva del Pítamo, Sevilla
Tradición andaluza, luz dorada y una historia de amor sin artificios
La boda de Eva y Rafa fue una celebración luminosa, elegante y profundamente andaluza. Tuvo lugar en un enclave con carácter: la Hacienda Villanueva del Pítamo, una joya rural a solo unos minutos del centro de Sevilla.
Un espacio con historia, rodeado de olivos, con patios empedrados, arquitectura típica sevillana y una luz que parecía diseñada para ser fotografiada.
Una ceremonia íntima entre jardines y columnas
La ceremonia se celebró al aire libre, entre los jardines de la hacienda, con un altar sencillo enmarcado por columnas y vegetación. El ambiente era sereno y cálido, con música en directo y palabras sinceras de amigos y familiares.
Eva llegó radiante, con un vestido fluido de líneas limpias y un ramo de inspiración silvestre. Rafa la recibió emocionado, en un momento que condensó toda la sensibilidad del día.
Una celebración con alma andaluza
El cóctel se sirvió en el patio principal, bajo luces colgantes y naranjos. El sonido de una guitarra flamenca ambientaba mientras los invitados disfrutaban de sabores locales y conversaciones despreocupadas.
La cena tuvo lugar en una carpa decorada con gusto clásico: manteles neutros, vajilla artesanal, centros de mesa con verdes y flores en tonos suaves. La noche se cerró con un primer baile al aire libre, rodeados de aplausos y luces cálidas.
Una estética luminosa y atemporal
Cada rincón de Villanueva del Pítamo aportaba textura y profundidad visual: paredes encaladas, puertas de madera, cerámica antigua, buganvillas en flor. Todo se integró de forma natural en las imágenes: sin posados, sin forzar.
Como fotógrafo, fue un día en el que apenas hizo falta intervenir. Bastó con estar presente, atento, y dejar que la emoción hiciera su trabajo.












