La boda de Marta y Nacho en Córdoba
Emoción, elegancia y naturaleza en Aguas de Villaharta
Marta y Nacho celebraron su boda entre dos escenarios muy distintos pero igualmente especiales: la solemnidad histórica de la Iglesia de la Trinidad (San Juan y Todos los Santos) en el corazón de Córdoba, y la tranquilidad natural de Aguas de Villaharta, en plena sierra.
Fue una jornada marcada por la emoción, la luz suave de otoño y un equilibrio perfecto entre lo clásico y lo natural.
La ceremonia: tradición y simbolismo en el centro de Córdoba
La Iglesia de la Trinidad acogió una ceremonia íntima, cargada de simbolismo. Marta llegó acompañada por su padre, vestida con un diseño elegante, atemporal, sin excesos. Nacho la esperaba en el altar con una emoción visible, contenida solo por momentos.
Los detalles florales, discretos y armoniosos, acompañaban la arquitectura barroca de esta joya cordobesa. La música, en directo, puso la banda sonora perfecta a cada momento.
Un entorno con alma: Aguas de Villaharta
Tras la ceremonia, los invitados se trasladaron a Aguas de Villaharta, un enclave natural en plena Sierra Morena cordobesa. Rodeado de bosque mediterráneo, este espacio ofrecía la calma y amplitud que Marta y Nacho buscaban para celebrar sin prisas, rodeados de su gente.
La luz dorada del atardecer filtrándose entre los árboles, el aire puro de la sierra y el sonido del agua fueron el telón de fondo de una celebración elegante pero relajada.
Una celebración con carácter
El cóctel se sirvió en los jardines, con productos locales y un ambiente distendido. Las mesas al aire libre, vestidas con mantelería blanca y centros florales silvestres, creaban una estética fresca, natural y sofisticada al mismo tiempo.
Durante la cena no faltaron los discursos, los brindis sinceros y las miradas cómplices. Y tras el primer baile, la fiesta se encendió en una pista al aire libre donde la música, la alegría y el cariño fluyeron hasta bien entrada la noche.












