Boda en Córdoba y Almodóvar del Río
Una boda clásica con alma rural, entre historia y naturaleza
La boda de Susana y Eu fue una de esas celebraciones que se sienten con el paso de las horas: comienza con la solemnidad de una iglesia cargada de historia y se transforma, poco a poco, en una fiesta cálida entre olivos, al ritmo del atardecer andaluz.
El recorrido comenzó en pleno centro de Córdoba, en la majestuosa Iglesia de San Juan y Todos los Santos (La Trinidad), y continuó en un entorno completamente distinto: el Cortijo La Vieja Cigarra, un enclave rural con carácter propio, situado en Almodóvar del Río.
La Trinidad: solemnidad, emoción y arquitectura viva
Pocas iglesias tienen la presencia y la luz de La Trinidad. Susana entró del brazo de su padre, con la emoción contenida y rodeada de columnas, frescos y una atmósfera envolvente. La ceremonia fue clásica, pero llena de momentos íntimos: miradas cómplices, gestos discretos, palabras que solo ellos dos entendían.
Un cambio de escenario: del centro histórico al campo andaluz. Cortijo La Vieja Cigarra
Tras la ceremonia, el coche nupcial condujo a Susana y Eu hasta el Cortijo La Vieja Cigarra, donde el aire se llenó de campo, de aromas de romero y tierra seca, de risas y música.
Allí les esperaban sus invitados, una decoración elegante en tonos naturales y una luz dorada que parecía hecha a medida.
Detalles cuidados sin perder la esencia
Cada rincón del cortijo contaba algo: las mesas vestidas con manteles de lino, los arreglos florales con toques silvestres, los farolillos colgando de los árboles… Todo hablaba de ellos, sin exageraciones, con coherencia y gusto.
La sesión de pareja fue breve pero intensa, con la Sierra de Córdoba de fondo y el cielo tiñéndose de rosa.
Una fiesta con raíces
La cena al aire libre se llenó de discursos, brindis y momentos espontáneos. La noche trajo baile, emoción y una conexión real entre todos los presentes. Fue una celebración sin prisas, de esas que se viven de verdad.












