Mayte y Juanra: una boda con alma sevillana
Tradición, emoción y una celebración luminosa en Hacienda Saltillo-Lasso
La boda de Mayte y Juanra fue un reflejo perfecto de Sevilla: profundamente emocional, luminosa y llena de carácter. Desde la ceremonia religiosa en la imponente Iglesia de Santa María la Blanca hasta la celebración entre jardines en la Hacienda Saltillo-Lasso, cada momento estuvo cargado de autenticidad y belleza.
Una ceremonia llena de significado
Santa María la Blanca, con su historia, su arquitectura barroca y su luz tamizada, fue el lugar escogido por Mayte y Juanra para darse el “sí, quiero”.
La emoción se palpaba desde el primer instante. Una iglesia íntima, pero majestuosa. Una entrada con los primeros rayos filtrándose por los vitrales. Miradas emocionadas, palabras sentidas, y la solemnidad natural de una iglesia con siglos de historia.
Un paseo entre callejuelas y un abrazo al atardecer
Tras la ceremonia, la pareja se tomó unos minutos para caminar por el corazón del barrio de Santa Cruz. En ese breve paseo, la ciudad parecía detenerse: fachadas encaladas, buganvillas, luz cálida y silencios compartidos.
Ese tipo de momentos íntimos, sencillos pero inolvidables, son los que intento preservar.
Celebración entre olivos y muros encalados: la Hacienda Saltillo-Lasso
La recepción y cena se celebraron en la Hacienda Saltillo-Lasso, un lugar con alma andaluza: patios amplios, vegetación autóctona, muros blancos, detalles rústicos cuidados con mimo.
La puesta de sol envolvió el aperitivo con una luz dorada mágica, mientras los invitados disfrutaban de una atmósfera distendida y alegre. La noche llegó con velas, música en directo y una energía que solo da la emoción auténtica.
Una fotografía que acompaña, no interrumpe
Mayte y Juanra querían un reportaje natural, elegante y sin poses forzadas. Apostaron por una forma de documentar su día sin artificios, centrada en las miradas, los gestos, los detalles que a veces pasan desapercibidos, pero que en conjunto cuentan toda una historia.












